Criterios de valoración
- La organización debe estar fundada o dirigida por un emprendedor social cuyos valores formen parte de la cultura de la organización. Debe contar con unos principios éticos sólidos, capaces de generar la confianza necesaria para influir en la manera de actuar de su equipo y su entorno.
- Debe contar con un equipo compensado y adecuado a los objetivos que se persiguen, y disponer de medidas para fomentar la igualdad de género y para evitar discriminaciones de cualquier tipo.
- La misión de la organización debe abordar claramente una cuestión identificada como problema social en su ámbito de actuación.
- El emprendimiento social o la empresa social debe pretender lograr un cambio social y/o ambiental transformador mediante la aplicación de enfoques innovadores y prácticos para beneficiar a la sociedad en general.
- La innovación puede tomar la forma de nuevos productos o servicios, métodos de producción o comercialización, nuevos sistemas de organización o modelos de financiación.
- El modelo de negocio debe ser sólido y viable, escalable para conseguir un mayor impacto social, y tener un plan para lograr la sostenibilidad a largo plazo.
- La organización deberá contar con un sistema de gobernanza basado en los valores y principios de ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad.
- La organización debe participar en alianzas territoriales que permitan optimizar su modelo y extender su misión, contando con actores clave, al menos, a nivel local y regional entre entidades sociales, empresas y administraciones públicas.